Y como duele. Pasar por delante y no decir ni una palabra, con la mirada en el suelo, recordando esos tiempos en los que nuestros ojos no se separaban ni un segundo. Sin palabras. Creo que nunca he entendido la frase ''Después de tanto ...'' y ahora lo entiendo todo. Después de tanto ... no ha quedado nada. ¿Dónde están esas noches en las que no nos importaba nada más que besarnos y mirarnos fijamente a la luz de la luna?, ¿dónde están esos días en los que nos faltaba tiempo?. ¿Dónde está esa noche en la playa, cuando estábamos paseando en el Camino de la Vida, para olvidarnos de las cosas malas, a la luz de las velas, y te paraste, me cogiste de la mano y me susurraste: ''Quiero empezar mi vida contigo''? O esa carta que te leí debajo de la silla del socorrista cuando hacíamos dos meses ... parece ser que no sirvió de nada.
¿Dónde están esos ''te quiero pequeña''? Tan falsos como la copa de un pino de lo grande que es. Admiro tu capacidad de olvidar, si es que alguna vez te importé. O esa piel de gallina cuando te cantaba, cosa que nunca hice a nadie más, pero ya ves, de todo se aprende. Aguantando tus malos humores cuando yo no tenía la culpa. Dejando todo atrás por alguien que no dejó nada por mí. Y perdiendo el tiempo escribiendo esto, perdiendo el tiempo igual que cuando te escribía cosas bonitas, que tú nunca supiste valorar. De pensarte siempre, a cada instante, a cada segundo. Cada cosa estúpida que a ti te parecía que era una tontería, para mí era un dardo en el corazón. Pero ya ves, nunca importó.
Teniendo miedo a que alguna vez se acabara, y mira, aquí nos ves. La cuerda tuvo que soportar muchas cargas, y al final se rompió. Nunca había sentido este dolor, esta opresión, pero mira, que de todo se aprende. Que aprenderé a pasar de todo como tú, y a parecer que todo esto no significó una mierda para ti. Ninguna preocupación, lo admiro. Y mira, que era lo mejor, que con tantas dudas, ¿merecía la pena? Claro que yo soy humana y tengo sentimientos, y no se me van a las dos horas. Entonces como siempre la que se acaba jodiendo en todo soy yo, pues ya estoy acostumbrada.
Cada lugar por el que paso me recuerda a ti, me recuerda hasta mi casa y no sabes como cuesta, no lo sabes joder. Cada beso en cada parte de mi casa, de la calle, de la tuya, del colegio, de la playa, de cada baldosa que piso, duele. ¿Pero de algo merece la pena esto? ¿Siempre tengo que ser yo la que empiece el juego y nunca lo acabe? Que es tiempo ya, un año y un mes, y no voy a desperdiciar ni un segundo de mi vida por algo que ni va a volver, y sinceramente, con tantas dudas que había, ni quiero que vuelva. Y que me encanta que después de preguntarte tanto y de rallarme por lo mismo, al final TODO fuera verdad y no me equivocase, pero yo aún así seguía, que par de huevos tienes a veces Lucía.


No hay comentarios:
Publicar un comentario