Terminé pensando que ya no me querías, aunque fuera lo primero que pensé. Terminé buscando tantos peros a tu pérdida, que juraría que habría sido todo por mi culpa, que nunca te quise como merecías y que nunca había hecho bien las cosas a tu lado. Terminé pensando que me volvería loca.
Y entonces me di cuenta de las noches que me quedé dormida llorando, y de las madrugadas sin dormir pensando qué te diría al día siguiente. Todas las ojeras que acabé teniendo por tu maldito pensamiento en mi cabeza, los nudos de garganta que se me formaban de sentirme mal conmigo misma por sentir que te hacía sentir mal, cuando tú tampoco pensaste en mí. Todas esas lágrimas derramadas por tu ausencia. Entonces me di cuenta de tantas cosas .. en una fracción de segundo lo tuve todo claro.
Fue cuando me di cuenta que tarde o temprano lo que es mio sería mio, y que si no lo era, por algo sería. Así que más vale reponer fuerzas y ser feliz, como siempre he sido. Con mi sonrisa alegre y mis ganas de comerme el mundo. Sin ti, y conmigo.


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