Qué difícil es decir ''vete'', cuando sabes que no quieres que esa persona se vaya de tu lado y qué difícil es hacer lo que tu crees que es correcto, pero lo que no te dice tu corazón y te dice eso a lo que llamamos cerebro, que es lo que piensa con razón.
Qué fácil es dejarse llevar en muchas ocasiones, aunque sabes que no es lo que deberías estar haciendo, pero como nunca lo has hecho es nuevo para ti, y qué fácil es decir que sí, aunque sabes que luego te vas a sentir culpable por no haber hecho lo que querías, pero es justo lo que te sale en el momento .. porque, en realidad, ¿qué es lo que sientes?
''Algo muy difícil de explicar pero muy fácil de sentir''.
Y eso mismo me pregunto yo .. ¿qué siento? Si creo que de 24 horas que tiene el día te tengo 25 en la cabeza .. y sé que eres el único puto motivo por el que sonrío nada más despertarme a las 7 de la mañana, y sé que sigues siendo ese motivo por el que intento verte a las 8. Y sé que eres el motivo de querer verte en el cambio de clase antes de que vengan los profes, y sé que eres ese motivo de querer que llegue la hora del patio para que me sonrías y decirte que te he echado de menos, aunque hayamos estado pared contra pared. Ese motivo de no querer que toque el timbre porque no me da la gana de irme a clase y de pasar otras 2 horas sabiendo que estás a 10 metros de mí como mucho. Ese motivo por el que quiero que sea la 1 de la tarde para salir de clase y verte, pero al mismo tiempo no querer por saber que me tengo que ir a casa y esperar 2 horas más. El motivo por el que quiero que lleguen las 3 y entrar en el colegio para verte en la puerta del grupo D, sonriendo, y el motivo de no querer que toque la campana porque serán otras dos horas sin verte, con suerte de verte en el cambio de clase. Y llegan las 5, y pasa lo mismo que a la 1 ... sólo que con más motivo porque no te veré hasta las 8 del día siguiente, con tu cara de recién levantado, pero aún así, guapo, con esos ojos vidriosos en los cuales me pierdo, y no sé si es verano o invierno. Con ganas de que llegue el viernes para que si hay suerte te vengas a cenar a mi casa, porque cualquier día es especial junto a ti, pero me encantan esas noches en el terrado, abrazada a ti, como si no existiera nadie más, y mirándonos fijamente, como si el tiempo se detuviera en un abrir y cerrar de ojos. Con unas ganas inmensas de besarte y de abrazarte, y de que me cuides ... y sin ganas de que suene el teléfono porque es señal de que te tienes que ir.
¿Qué qué siento? En realidad ni yo misma lo sé, ni nadie lo sabe, pero siento que quiero estar contigo, provocarte esa sonrisa, que achines los ojos cuando sonríes y que me digas, un millón de veces más, que yo soy con la que quieres estar y .. que me quieres.



No hay comentarios:
Publicar un comentario