Estoy flipando conmigo misma. No le doy importancia a las cosas que no la tienen ni hago de una isla un mundo. Me siento bien y no hay nada ni nadie que me pueda fastidiar mi felicidad (exámenes sí).
Parece que se me han cruzado los cables para bien y sigo hacia delante con una armadura del más puro y noble material; el coraje, sin miedo a que nadie me la pueda romper o estropear. No tiene ningún rasguño ni lo tendrá, prometo cuidarla y conservarla como si fuera lo más importante en mi vida.
En este poquito tiempo he aprendido a valorarme más y a pensar también en mí misma, a hacer cosas por y para mí, a disfrutar de mi tiempo libre .. etc etc. En resumidas cuentas he aprendido que yo también soy importante, y que si yo primera no me empiezo a valorar nadie más lo hará.
Estoy empezando a sentirme segura y a que no me importe el ''que dirán''. He aprendido a no pensar en el futuro y a vivir el presente porque sino es un caos y no puedo hacer las dos cosas a la vez. El pasado pasado está, y si hay cosas malas que sucedieron, fueron por algún motivo, ya están viniendo mejores. En serio, ¡soy positiva! Hacía muchísimo tiempo que no lo era, y creo que nunca lo he sido, hasta ahora. Ya podéis incordiarme y hacerme cualquier cosa que no me voy a cabrear ... me voy a tomar las cosas con calma.
No hay mayor desprecio que no hacer aprecio me dijeron una vez, y creo que empiezo a entenderlo. Más vale tarde que nunca.


No hay comentarios:
Publicar un comentario