Se hace tan raro no despertarme junto a vosotros y bajar corriendo las escaleras para ir a arreglarnos. Que esté el baño lleno y que no quepa ni un alfiler, hacer cola para ir al servicio y luego ponerme 3 metros atrás del espejo porque no hay espacio. Luego se deja el neceser y se va corriendo al círculo a cantar el Buenos días y si llegas tarde no tienes casi sitio. Se sube la bandera y a desayunar. ¡Echo tanto de menos esos alegres desayunos! Que si galletas con nocilla, mantequilla, leche con cola cao, mermelada ... y como no, que no falten las paridas. Después esperamos a que nos llamen para lavar los vasos y seguidamente vamos a lavarnos los dientes, y después a arreglar la tienda (se supone). Un poco de tiempo libre y papá gnomo toca el pito (nadie va puntual) y nos reunimos todos para que nos expliquen el juego de la mañana, lo que más nos gusta es la piscina y mojarnos. La hora de la comida ... ''Triquitriquitiritiritriquitriquitriqui'' y todos a montar follón y avalanchas. Aún no hemos aprendido a colocar los platos en orden, después de 13 días. Luego si nos toca limpiar limpiamos, que no nos gusta nada, pero es lo que toca, y nos repartimos las tareas y ala, a la marcha. Luego tiempo libre, en el cual no falta una siesta tumbados en el suelo con la pita. El pito suena otra vez y toca el juego de la tarde, no paramos ni un segundo ... y aquí todo es tan aburrido y tan monótono. Os echo tanto de menos a todos ... juntos hemos compartido tantas cosas, tantas formaciones, tantas risas, que ahora se hace raro no estar con cada uno. Todos me habéis aportado muchas cosas: Clara, Marta, Pedro y Adrianes, un grupo con nuestros más y nuestros menos, como todos, pero casi siempre hemos sabido sobrellevarlo.
Lo peor era la hora de las duchas ... mucha gente, agua fría y poco tiempo, pero se echa muuuuuchooo de menos también. Y luego formación, no sabíamos lo que nos iba a esperar cada momento de ese tiempo que teníamos para reflexionar con el grupo, han habido lloros, han habido sonrisas, han habido discusiones, pero SEMPRE UNITS. Papá gnomo volvía a tocar el pito y cada uno aparecía cuando quería, era la hora de la Oración. ¡Yo que odio leer y leí un montón de días! Pero disfrutaba tanto ... o cuando representamos el Evangelio ... que risas. Cada momento ha sido único e inigualable, si tuviera que apuntar cada uno me faltaría espacio, así que lo que queda hoy, después de 13 días son los recuerdos, que nunca se irán.
La hora de la cena, todos un poco cansados por lo que nos había dejado el día. Y después, a la hora de fregar los platos siempre había peleas de agua con los barreños, o lanzadas de cosas a la cabeza que SIEMPRE caían a la mía (bote de ketchup, bolsa de platos de Pedro, gel de ducha .. ) y luego me faltan neuronas jajajaja. 16 minutos de tiempo libre y Papá gnomo volvía a tocar el pito; juego de noche. Nos lo pasábamos genial. Y luego el Buenas noches mirando a las estrellas y cantando. Estábamos agotados, pero a veces nos tocaba hacer el Periódico del día siguiente y el último fue especial jajaja, os explico: yo tirada por el suelo durmiendo, Clara y Marta junto con Adrián C bailando el Tacatá, Pedro observando y Adrián M que no sabía que pasaba.
CORRALEJO 2012 INOLVIDABLE JUNTO A VOSOTROS.


No hay comentarios:
Publicar un comentario