Debo dejarlo. Apartarme esta vez en serio de él. De sus ojos, de su inquieta paz, de esa sonrisa que me quiebra, que me brinda tanta calma. Debo dejar de perderme en esos ojos, donde parece florecer un amor profundo, una de esas perfecciones vistas sólo en el cine, esa mirada que encierra tantas frases adecuadas, tanta belleza, tanto .. Debo olvidar la suavidad de su piel, esa que tuve la suerte de sentir en la mía, esa que me acarició con aquella sutileza que nadie antes había logrado en mi, esa piel que me endulzó, me sedujo y me ató hasta el fin. Debo olvidar el sabor de sus besos, y sobretodo ese primer beso en el que me inundó de amor, me hizo sentir única, eterna; ese primer beso que hizo que probara el encanto absoluto de su ser, de sus palabras; de él.


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