Odio las matemáticas y todos sus problemas y ecuaciones. Odio llegar a clase, sentarme en mi pupitre y ver como la pizarra empieza a llenarse de números que no saben donde ir. Es algo raro, extraño.
También odio tener que contar a la gente, para saber que ejercicio me va a tocar .. Pero lo que más odio es el álgebra. ¡Por fin finalizó!
Algo ilógico.



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